La eterna enemiga
Tengo que dar las gracias a un amigo, Rubens, filósofo y buen amigo ya que un día me explicó este cuento. Por supuesto es una adaptación mía (imposible acordarse de cada palabra). Sólo espero que algún día podamos derrotar esta eterna enemiga…
Hace muchos muchos años, cuando prácticamente no tenemos información de nuestra civilización, un grupo de personajes tramó un plan que dio resultado. El infierno estaba consternado. Hacía tiempo que planeaban acabar con el Amor. Hacían reuniones periódicas sobre cómo conseguir destruirlo. Un día el diablo reunió a sus súbditos de nuevo y preguntó a lo alto: - ¿Quién acabará con el Amor?; - Yo, respondió la Envidia. La envidia siempre había deseado una tarea así y era su momento de conseguirlo. Ansiaba acabar con el Amor, así que bajó a la tierra dispuesta a ello. Al cabo de unos días volvió al infierno totalmente destruida. - ¿Has conseguido acabar con el Amor?; - No, imposible acabar con el Amor. El diablo rabiaba. ¿Cómo la envidia no había podido destruir el Amor entre los humanos? Resultó que había creado conflictos, disputas entre hombres y mujeres. Pero el Amor era más fuerte. Así que el infierno volvió a convocar otra reunión y el diablo preguntó al alto: - ¿Esta vez quién acabará con el Amor?; - Yo lo haré, respondió Celos. Este personaje estaba profundamente convencido de que acabaría con el Amor. - Yo acabaré con el Amor, nadie puede soportar la presión de los Celos. Así que el Diablo confió en él y lo mandó a la Tierra. El diablo pensó que esta vez sí, esta vez conseguirían acabar con el Amor. Celos fue a la Tierra, era un personaje decidido, aunque muy inseguro y muchas veces caía en depresiones constantes. Pensó que todas esas frustraciones harían que los hombres destruieran por si mismos el Amor. Así que distribuyó los Celos por toda la Tierra. Vio muchas discusiones, lloros, lamentos… Vio al hombre al borde de la desesperación. Pero… aun así al cabo de un tiempo vio que seguían amándose. Celos no acabó con el Amor. El mismo Celos no daba crédito a lo sucedido. Volvió al infierno y se convocó una reunión de urgencia. El diablo dio por perdida su misión y así lo comunicó a los presentes. Pero en ese momento, cuando todos estaban decididos a abandonar, un personajillo pidió la palabra. - Yo acabaré con el Amor. Este personajillo había estado siempre callado, era reservado, jamás creó discusión ni intervenía en las reuniones. - Yo acabaré con el Amor, dejadme ir a la Tierra. Era la última alternativa para el diablo, así que le dijo que sí. Nadie pensaba que lo consiguiera. Pero no fue así. Este misionero viajó a la Tierra durante un largo tiempo, quedándose satisfecho. Volvió al Infierno triunfante, había conseguido acabar con el Amor. Y fijaos si es cierto, que acabó con el Amor sin necesidad de discusiones, ni lloros, ni sangre… Simplemente acabó con el Amor. ¿Sabeis el nombre de este personaje? Nuestra eterna enemiga se llamaba Rutina.